Un problema común en invierno
Con la llegada del invierno, los cambios de temperatura y la humedad hacen que nuestros peludos estén más expuestos a ciertos problemas respiratorios. Uno de los más comunes es la llamada tos de las perreras, una infección muy contagiosa que afecta a perros de todas las edades y tamaños. Aunque su nombre pueda sonar alarmante 😮, no suele ser grave si se trata a tiempo, pero sí es importante conocer cómo se transmite y qué podemos hacer para prevenirla.
Cómo se contagia
La tos de las perreras se propaga principalmente en lugares donde los perros conviven de forma cercana 🐕🐩: residencias caninas, parques, protectoras, exposiciones o incluso en paseos donde hay contacto con muchos otros animales. Se transmite a través del aire, con la tos o los estornudos, y también por el contacto con superficies, bebederos o juguetes compartidos. Por eso, un solo perro enfermo en un grupo puede contagiar fácilmente a los demás.
Síntomas más habituales
Los signos más frecuentes son una tos seca y persistente, similar a un “ataque de ahogo”, estornudos y, en algunos casos, secreción nasal o falta de apetito. Aunque puede asustar, en la mayoría de los casos la recuperación es rápida con el tratamiento adecuado y el descanso necesario 😴. Aun así, lo mejor siempre es acudir al veterinario ante los primeros síntomas 🩺, para evitar complicaciones.
La mejor prevención
La prevención juega un papel fundamental. Existe una vacuna específica contra la tos de las perreras, que se recomienda especialmente a los perros que pasan tiempo en residencias, van con frecuencia al parque o conviven en entornos donde interactúan con muchos compañeros. Esta vacuna no solo protege a tu mascota, sino que también ayuda a cuidar del resto de la manada, reduciendo el riesgo de brotes en espacios compartidos.
En Bichiños, cuidamos de su bienestar
En Bichiños trabajamos cada día para garantizar que nuestros huéspedes estén seguros y felices. Por eso recomendamos a todos los dueños consultar con su veterinario la opción de vacunar a su perro antes de su estancia. Así conseguimos que el invierno sea una temporada tranquila y divertida, en la que la única preocupación sea que nuestros peludos disfruten de juegos, cariño y libertad, sin jaulas y siempre en un entorno saludable 🌟.